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María, la madre de Dios

 

La Iglesia Católica quiere comenzar el año Celebrando esta Fiesta Solemne y pidiendo la protección de la Santísima Virgen María. Es la fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente. Es la fiesta de la mismísima “Madre de Dios”.

Ya en las Catacumbas Romanas que están cavadas debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Eucaristia en tiempos de las persecuciones, hay pinturas con este lema: “María, Madre de Dios”.

La mujer y que mujer, es el centro de atención en la liturgia de hoy. Particularmente la mujer como madre. Y esa mujer y esa madre es María, la Madre de Dios, nada más y nada menos.

 

 

«¿Cómo puede ser María la madre de Dios, si Dios ya existía antes de que ella naciera?»

En el diccionario encontramos que «madre» es la mujer que engendra. Se dice que es madre del que ella engendró. Si aceptamos que María es madre de Jesús y que Él es Dios, entonces María es Madre de Dios.

No se debe confundir entre el tiempo y la eternidad. María, obviamente, no fue madre del Hijo eternamente. Ella comienza a ser Madre de Dios cuando el Hijo Eterno quiso entrar en el tiempo y hacerse hombre como nosotros. Para hacerse hombre quiso tener madre. Gálatas 4:4: «al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer». Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios, por ende María es madre de Jesús, Dios y hombre verdadero.

Entonces, María es Madre de Dios, no porque lo haya engendrado en la eternidad sino porque lo engendró hace 2000 años en la Encarnación. Dios no necesitaba una madre pero la quiso tener para acercarse a nosotros con infinito amor. Dios es el único que pudo escoger a su madre y, para consternación de algunos y gozo de otros, escogió a la Santísima Virgen María quién es y será siempre la Madre de Dios.

Cuando la Virgen María visitó a su prima Isabel, esta, movida por el Espíritu Santo le llamó «Madre de mi Señor». El Señor a quien se refiere no puede ser otro sino Dios. (Cf. Lucas 1, 39-45).

La verdad de que María es Madre de Dios es parte de la fe de todos los cristianos ortodoxos (de doctrina recta). Fue proclamada dogmáticamente en el Concilio de Efeso, en el año 431 y es el primer dogma Mariano.

¿Cómo puede Dios ser hijo de una mujer?

La Maternidad divina es el privilegio más grande de María; es también aquel al cual se ordenan y del cual nacen todos los demás privilegios marianos, personales y sociales. La expresión consta de un sustantivo y un adjetivo; el sustantivo es fácilmente comprensible: es aquella relación que surge en la mujer que ha engendrado y dado a luz a un hijo. El adjetivo, en cambio, no puede menos de suscitar inmediatamente asombro y maravilla: ¿Cómo puede Dios ser hijo de una mujer?

Precisamente por ser Madre de la Iglesia, la Virgen es también Madre de cada uno de nosotros, que somos miembros del Cuerpo místico de Cristo. Desde la cruz Jesús encomendó a su Madre a cada uno de sus discípulos y, al mismo tiempo, encomendó a cada uno de sus discípulos al amor de su Madre. El evangelista san Juan concluye el breve y sugestivo relato con las palabras: “Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa” (Jn 19, 27). Así es la traducción española del texto griego: εiς tά íδια; la acogió en su propia realidad, en su propio ser. Así forma parte de su vida y las dos vidas se compenetran. Este aceptarla en la propia vida (εiς tά íδια) es el testamento del Señor. Por tanto, en el momento supremo del cumplimiento de la misión mesiánica, Jesús deja a cada uno de sus discípulos, como herencia preciosa, a su misma Madre, la Virgen María.

 

El título de Madre de Dios, tan profundamente vinculado a las festividades navideñas, es, por consiguiente, el apelativo fundamental con que la comunidad de los creyentes honra, podríamos decir, desde siempre a la Virgen santísima. Expresa muy bien la misión de María en la historia de la salvación. Todos los demás títulos atribuidos a la Virgen se fundamentan en su vocación de Madre del Redentor, la criatura humana elegida por Dios para realizar el plan de la salvación, centrado en el gran misterio de la encarnación del Verbo divino.

Y todos sabemos que estos privilegios no fueron concedidos a María para alejarla de nosotros, sino, al contrario, para que estuviera más cerca. En efecto, al estar totalmente con Dios, esta Mujer se encuentra muy cerca de nosotros y nos ayuda como madre y como hermana. También el puesto único e irrepetible que María ocupa en la comunidad de los creyentes deriva de esta vocación suya fundamental a ser la Madre del Redentor. Precisamente en cuanto tal, María es también la Madre del Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia. Así pues, justamente, durante el concilio Vaticano II, el 21 de noviembre de 1964, Pablo VI atribuyó solemnemente a María el título de “Madre de la Iglesia”.

S.S. Benedicto XVI (2008)

“Dios te salve, María, Madre de Dios, tesoro veneradísimo de todo el orbe”

San Cirilo de Alejandría

 

San Pablo en su carta a los gálatas dice de Jesucristo: «Nacido de mujer, nacido bajo la ley”, para indicarnos que como hombre, Dios necesariamente ha tenido que tener una madre. La bendición litúrgica de la primera lectura parece que fue escrita dirigida a María madre: “El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su favor; el Señor te muestre su rostro y te dé la paz”. El rostro del Señor es Jesús de Nazaret, el hijo de María. El evangelio nos permite intuirlo cuando con impresionante sencillez nos dice, refiriéndose a los pastores: “Fueron de prisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre”.

Pidamos a María, a la doncella de Nazareth, a la llena de gracia, al asumir en su vientre al Niño Jesús, Segunda Persona de la Trinidad, y que por ello se convierte en la Madre de Dios, dando todo de sí para su Hijo y Dios nuestro, nos facilite y sea la guía segura que nos introduzca en la vida del Señor Jesús, pues vemos y creemos que todo en ella apunta a su Hijo. Es por ello que María es modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación.

Que MARIA, la mismísima MADRE DE DIOS, nos lleve por este nuevo año que hoy comienza por los caminos de su mismísimo HIJO.

San Mateo 2016

En las pasadas pasadas fiestas Mateas, se celebró el acto de Pisado de la Uva, y Ofrenda del primer Mosto a la Patrona de la Rioja, Nª Sª Virgen de Valvanera. Previamente se celebró en la Concatedral de la Redonda la Solemne Misa, presidida esta vez, en primera ocasión, por nuestro nuevo Obispo Carlos Manuel Escribano Subíasy acompañado de todas autoridades Autonómicas, Locales, etc.


Una vez finalizada la Cremonia, y portada la Imagen por componentes del Ilustre Capitulo de Caballeros de Nuestra Sra. La Virgen de Valvanera, se Procesionó por las calles de Logroño (Portales, Muro de Cervantes, etc.) hasta llegar a la Plaza del Espolón, para celebrar el mencionado Pisado de la uva, y ofrecimiento de este primer mosto 2016."

Día de la Diócesis 2016

El Pasado 11 Septiembre, se celebró en el Monasterio de Valvanera la Celebración del día de La Diócesis e inicio del Curso Diocesano 2016, contando en esta ocasión por primera vez con la presencia del recientemente nombrado Obispo de nuestra Diócesis, D. Carlos Escribano, y acompañado  prácticamente de representantes de todos los Arciprestazgos.

También asistieron nuestras Primeras Autoridades Autonómicas, numerosos fieles, Capítulo de Caballeros de Nª Srª de Valvanera tras celebración de su Capítulo Ordinario, etc.

Año de la fe

AÑO DE  LA  FE : LA  VIRGEN  DE  VALVANERA  PEREGRINA, EN   LOGROÑO

Durante 2013, denominado por el Sr. Obispo como el Año de la Fe, tomando a la Virgen María como modelo y con el lema "Haced lo que Él os diga", ha sido llevada  por todos los Arciprestazgos de la Rioja, la Imagen de María de Valvanera Peregrina de la Fe, (remerorando lo acontecido en 1952, y siendo D. Fidel García Obispo de nuestra Diócesis, en que redacta una exhortación Pastoral para que la Imagen de la Virgen de Valvanera visite todos los pueblos de La Rioja);

 El Ilustre Capítulo de Caballeros de Nuestra Señora de Valvanera, ha tenido el honor de participar en dichos actos, como el acontecido durante la visita a Logroño   (26-10-2013).

Cervera 24-01-2015

El  pasado 24 Enero 2015, y tras varios cambios cambios de fechas y horarios, se procede a la entronización de una Talla de La Virgen de Valvanera en la localidad de Cervera del Río Alhama.

Desde que en 1948 fuera nombrada Alcaldesa Honoraria, prácticamente todos estábamos en deuda con el hecho, y se carecía de una imagen en la zona; desde los días anteriores la Imagen estuvo expuesta en la Iglesia de San Gil, y posteriormente en la de Santa Ana, para que en el día de la fecha y tras acudir La Comunidad Benedictina del Monasterio y varios del Capítulo de Caballeros, hacer entrega en el Hospital  de la mencionada Talla, al pueblo Cerverano, desde donde y en procesión llegar al Ayuntamiento acompañada de numeroso público y banda de música.

Una vez en el Ayuntamiento y tras celebración de una Eucaristía, se la entronizó en el hall de entrada, estando así, accesible a todo el pueblo, donde podrá admirarla; Ella por su parte, podrá cumplir finalmente como Alcaldesa Honoraria, velando por todos sus convecinos Cerveranos.

Clausura del año de la fe

Como Colofón a este año2013, denominado por el Sr. Obispo de la Diócesis como Año de la fe, se ha celebrado el 24 de Noviembre la Despedida de la imagen de La Virgen peregrina, y últimas ofrendas en la Catedral y aledaños.

Cocina Económica

Con  fecha 16-12-2014, se procede por parte del Ilustre Capítulo de Caballeros de la Virgen de Valvanera, a la entrega-donación de un cuadro con la Imagen de la Virgen de Valvanera, patrona de la Rioja, y que se colocará junto a otro cuadro preexistente de la Virgen de la Esperanza, patrona de Logroño.

 En un cordial acto, como se aprecia en las imágenes Superiora del Centro y Presidente del Capítulo, junto a  otros Caballeros asistentes, inmortalizan el momento, para que permanezcan juntas las dos imágenes; Así  permanecerán  juntas, Patrona de la Rioja y Patrona de Logroño.

Juan José Omella investido prior honorario

Coincidiendo con al peregrinación escolar, el obispo de la Diócesis riojana, Juan José Omella, fue investido prior honorario del Capítulo de Caballeros de la Virgen de Valvanera por «la labor que está realizando con la peregrinación de la Virgen de Valvanera por los municipios riojanos, y su continuo trabajo avivando la devoción a nuestra patrona».

 Entre el fuerte aplauso de los presentes, el presidente del Capítulo, Fernando Gómez-Bezares, impuso la venera con cadena dorada, distinción del Capítulo, a monseñor Omella, quien aprovechó para felicitar a los escolares riojanos que se acercaron hasta el Monasterio de Valvanera a pesar de la lluvia.